Volver a casa para comer
Ilustración para una historia de Airbnb sobre la comida de la costa colombiana.

- Cliente
- Airbnb
- Rol
- Ilustración
- Categoría
- Editorial
Fragmento de Volver a casa para comer, de Airbnb Una de las cosas que más me gustan de Barranquilla es que se siente como una ciudad vivida. Es caótica y encantadora, y bulle con un millón de personas de distintas culturas.
Fragmento de Volver a casa para comer, de Airbnb Siento esa energía apenas despierto el primer día de regreso. El vendedor ambulante anuncia por su megáfono «aguacate, banano, mango» y, aunque solo vende fruta, es mi despertador. Los carros zumban a su alrededor y cada bocinazo le añade color a la mañana.
Fragmento de Volver a casa para comer, de Airbnb Pedimos lo de siempre: mojarra frita, un pescado de la región que se captura fresco cada día; arroz de coco; patacones, hechos con plátano frito dos veces; y, aunque hace casi 38 grados, un sancocho de costilla. Son platos típicos de la región, donde es habitual tomar sopa caliente incluso en días calurosos.
Fragmento de Volver a casa para comer, de Airbnb Si hay algo por lo que los barranquilleros conocen su ciudad es por la variedad de comida callejera, llena de salsas, aderezos y sabores. La comida callejera colombiana es más elaborada que la estadounidense: no tiene reparos en añadir tres o cuatro salsas a un perro caliente y otros tantos ingredientes encima.




